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Don Carlos Secundino Araujo, abuelo de Carlos Graciano Araujo, oriundo de “Costa de Araujo” ubicada en la llanura del Rio Mendoza, vino de Mendoza a Rosario a los 14 años. Durante décadas se dedicó a la agricultura de una pequeña finca familiar que compró con sus primeros ahorros a pocos kilómetros de la ciudad de Rosario. En ese lugar se volvó a la producción de frutales que se comercializaban en fresco en los mercados locales del siglo pasado.
En la década pasada, uno de sus nietos, Carlos Graciano Araujo, vuelve a las tierras mendocinas a desarrollar un emprendimiento familiar con la esperanza de que en un futuro sus cinco hijos y nietos lo prosiguieran. Don Carlos, en su búsqueda por retornar a sus raíces, adquiere importantes extensiones de fincas en San Rafael, y comienza a trabajar en estas tierras. Desarrolla la plantación y restauración de los antiguos viñedos, casas patronales, galpones y bodegas, para montar un desarrollo familiar destinado a producir vinos, aceites y frutales, con un alto cuidado y calidad.
Este sueño que hoy es una realidad, se ve plasmado en sus productos, e implica la trascendencia de esta arraigada y emprendedora familia rosarina: hijos, primos, sobrinos y amigos se han sumado a este proyecto que “vino” para quedarse con nosotros y apunta a la perdurabilidad a través de sucesivas generaciones.
English
Don Carlos Secundino Araujo, Carlos Graciano Araujo grandfather´s, a native of "Costa de Araujo"located in the plain of the Rio Mendoza, was to Rosario at age 14. For decades he devoted himself to agriculture of a small family farm that he bought with his first savings a few kilometers from the city of Rosario.
In this place you return to the production of fresh fruit is marketed in local markets of the last century.
In the past decade, one of her grandchildren, Carlos Graciano Araujo, returns to land Mendoza to develop a family business in the hope that in the future, their five children and grandchildren continued.
Don Carlos, in his quest to return to their roots, buy significant areas of the farms in San Rafael, and began to work their lands. Develops planting and restoration of the old vineyards, manor houses, barns and warehouses, and create a family development designed to produce wines, oils and fruits, with high quality and care.
This dream is now a reality, is reflected in their products, and implies the importance of this entrenched enterprising family from Rosario: children, cousins, nephews and friends have joined this project that "came "to stay with us and points the durability through successive generations. |
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